Se tuvieron en cuenta, desde el principio, todas las recomendaciones de la UICN (1998) para las reintroducciones sensu lato, que básicamente marcan: una suficiente investigación previa, áreas de introducción protegidas; capacidad del lugar de introducción para abarcar población viable y disponibilidad de propágulos sin dañar a la población donante.
Siembra
Se realizará una siembra de semillas por lotes de unas 10 semillas en cada micrositio. Con el fín de aumentar el éxito en la tasa de germinación, se realizará la estratificación de estas ( pasando de 32% al 80-90%).
Plantación
Se realizará la plantación de unos pocos individuos cultivados ex-situ para poder estudiar su probabilidad de supervivencia en campo.
Cada una de estas técnicas presenta ventajas e inconvenientes frente a la otra.
Con la siembra se conseguirá reducir coste y complicación de trabajo y presentará una mayor probabilidad de adaptación al medio. Por otro lado, la posibilidad de que la semilla germine y la plántula llegue a adulta es menor.
Con la plantación del individuo reproductor puede darse una peor adaptación al medio llevando a la muerte del pie, los trabajos se hacen más laboriosos y costosos. Pero si llega a adaptarse y sobrevivir, la probabilidad de supervivencia del individuo adulto(mayor de 3 años) es casi el 100% (Goñi, 2011)
Trampas
Para favorecer la autosiembra, se instalarán pequeños obstáculos en la roca (piedras), en fisuras con condiciones favorables para su establecimiento. Estas trampas se colocarán bajo los individuos reproductores plantados favoreciendo la introdución de las semillas. (Fig.8 y 9)
Figura 8 y 9: Ejemplo de una trampa para semillas . Fotografía: Virginia Camacho
Siembra
Se realizará una siembra de semillas por lotes de unas 10 semillas en cada micrositio. Con el fín de aumentar el éxito en la tasa de germinación, se realizará la estratificación de estas ( pasando de 32% al 80-90%).
Plantación
Se realizará la plantación de unos pocos individuos cultivados ex-situ para poder estudiar su probabilidad de supervivencia en campo.
Cada una de estas técnicas presenta ventajas e inconvenientes frente a la otra.
Trampas
Para favorecer la autosiembra, se instalarán pequeños obstáculos en la roca (piedras), en fisuras con condiciones favorables para su establecimiento. Estas trampas se colocarán bajo los individuos reproductores plantados favoreciendo la introdución de las semillas. (Fig.8 y 9)
Figura 8 y 9: Ejemplo de una trampa para semillas . Fotografía: Virginia Camacho
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